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La ubicación de un molino de viento en nuestro pueblo no puede ser casual. La altitud sobre el nivel del mar y la orografía del entorno fueron, a buen seguro, factor determinante para su implantación a finales del siglo XVI.

Teniendo al molino como emblema indudable de nuestra localidad, desde Malanquilla Rechita nos parecía importante llegar a tener la máxima información posible sobre los vientos que aquí soplan. El objetivo es poder ampliar los conocimientos sobre el propio molino de viento, con el fin último de llegar a incrementar nuestro patrimonio inmaterial como pueblo, a la vez que suponer un punto de aliciente adicional para todos aquellos visitantes que vengan a disfrutar de las Visitas Guiadas al Molino de Viento.

Desde antiguo, tener información sobre la dirección del viento en una localidad era un valor importante para las labores cotidianas de sus habitantes. En Malanquilla, un elemento que así lo atestigua es la veleta de la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. En la actualidad, todavía se encuentra perfectamente operativa y se mueve al son de las rachas de vientos reinantes con una precisión digna de admiración.

Torre Iglesia Nuestra Señora de la Asunción coronada por la veleta
Torre iglesia parroquial y veleta

Nuestro molino de viento cuenta con 12 ventanucos en su planta superior, denominada moledero. En el proceso previo a la molienda, el molinero tenía que orientar las aspas en la dirección adecuada dependiendo del viento reinante en ese momento, mediante el giro de la caperuza. Para ello, abría dichos ventanucos y los distintos niveles de impacto del viento que sentía en su cara, le daban la información que necesitaba.

La posición de los ventanucos en el moledero del molino no es por lo tanto casual. Por ejemplo, una vez ubicados en la última planta del molino, la vista en dirección al pueblo corresponde a la orientación Este.

Vista desde el ventanuco del molino orientado al Este, desde donde se aprecia la vista del pueblo de Malanquilla.
Vista ventanuco en dirección al Este
Planta superior del molino de viento, el moledero, con los ventanucos y la piedra de moler.
Ventanucos en la planta del moledero

Pero, ¿qué nombre reciben los distintos Vientos en Malanquilla?

Para responder a la pregunta anterior y teniendo claro que seguro que nos dejamos a personas que tenían cosas que aportar, hablamos con un reseñable número de personas del pueblo con experiencia de años. Queremos agradecer el gusto de aquellas agradables conversaciones y su saber al respecto de los vientos de Malanquilla a Jesús Marín, Cleto Villarroya, Bernardino Martínez, Ángel Gómez, Abdón García, Guillermo Gómez, Ernesto Marín, Eloy Lezcano, Aníbal Moreno, Victorino Gómez, Rosalinda Soria, Margarita Felipe y Miguel Martínez.

Según este saber popular, el nombre de los vientos que se han podido identificar en Malanquilla, según nombre, orientación, dirección y algunas coplas y dichos populares, son los siguientes:

“Cuando tiene boina el Moncayo, siete días de Cierzo.”

“El Cierzo y la contribución, la rutina de Aragón.”

“Somandil, el agua en el mandil.”

“Con el Solano, el agua en la mano,

en invierno, pero no en verano.”

“Por las ventanas del Cierzo,

entra el aire castellano;

pero por la del Bochorno,

salada, dame la mano.”

“Regañón, ni agua ni sol.”

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Para el cuadrante Sur-Este, no hay un nombre de viento que nos hayan podido aportarlas personas consultadas.

En relación con el Molino de Viento y en Latitud Norte, tenemos identificado un viento por cada ventanuco, salvo en la parte Nordeste, en la que el Navarresco abarca todo ese cuadrante.

La experiencia de años de las personas consultadas indica que hay menos días de viento desde orientaciones en Latitud Sur y es por ello que el volumen de identificación de nombres para estos vientos ha sido inferior.

Como curiosidad, Eolo era el dios y rey de los vientos en la mitología griega. Padre de seis hijos y seis hijas, personificaron los doce vientos que Eolo encerró en un odre de piel de buey. Eolo entregó el odre a Ulises, su huésped. Éste, dejó solamente en libertad a Céfiro, que debía conducirles. Los compañeros de Ulises abrieron el odre y ahí se desencadenó la tempestad. Los griegos, y posteriormente los romanos, bautizaron los cuatro vientos cardinales relacionados con las cuatro estaciones, como sigue:

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En el proceso de documentación llevado a cabo, tuvimos la oportunidad de poder contar para el pueblo con una Estación Meteorológica de primer nivel que como es sabido, se encuentra instalada y en pleno funcionamiento desde el día 3 de octubre de 2020.

Además de para otras muchas utilidades futuras, los datos que día a día va proporcionando la estación nos permitirán disponer en el medio plazo de la Rosa de los Vientos de Malanquilla, que sin duda corroborará, lo que la experiencia de años de los mayores del pueblo nos ha dicho.

El molinero abriendo los ventanucos del moledero, el giro de la veleta de la iglesia y el desbocado girar de las 3 cazoletas de la estación meteorológica, son tres buenos signos de la sintonía del saber popular con la aportación tecnológica disponible hoy en día y todo ello hace palpable la importancia de los Vientos en Malanquilla.

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